Desde sus orígenes en los mercados de la antigua Grecia hasta las tabernas de la Norteamérica colonial, el periodismo siempre ha sido un foro público de discusión.
El sexto principio de la prensa es: el periodismo debe pronunciar un foro público para la crítica y el comentario.
Por llenos o vacíos que estén esos foros, no pueden suplantar la búsqueda de datos y contextos que aporta el tradicional periodismo de verificación. Si aquellos que investigan y luego transmiten la noticia dejan de emplear el tiempo y el dinero necesarios para informar , verificar y sintetizar , si temen que la reflexión o el razonamiento es un acto elitista, o piensan que la tecnología puede liberarlos de estas tareas, entonces es cuando no queda: ¿habrá alguien que se moleste en comprobar que las afirmaciones que se vierten son ciertas?
A no ser que el foro periodístico se asiente sobre una base de hechos y contexto, las preguntas que se hacen los ciudadanos se convertirán en algo banal. El debate ya no será educativo y servirá únicamente para reforzar prejuicios o ideas preconcebidas.